China: avance y represión
Históricamente China ha sido un país con una capacidad gigante para la evolución tecnológica. Los ejemplos abundan: La pólvora, la brújula, el papel, la impresión, las redes 5G o los avances en Inteligencia Artificial (IA). En 2018, el PIB de China creció un 6,6%, es decir, que representó casi el 16% del mundial. Según el Banco BBVA, se situó como “la segunda economía del mundo”. A pesar de estos avances, es paradójico que China siga teniendo políticas discriminatorias ante sus minorías étnicas. En este caso, una de las más afectadas ha sido los uigures, que enfrentan acoso, represión y persecución por la mayoría Han. Los uigures son una etnia musulmana en China, los cuales se enfrentan a sanciones por llevar barba, velo o usar Internet, incluso, se han reportado casos de asesinatos por intolerancia social.