La fórmula del desastre
La seguridad es la nueva salvación: un mandato incontestable en cuyo nombre se ejerce la autoridad. ¿Qué podía ser más importante que la salvación?, preguntaban los poderosos de antes, y vendían bulas y dispensas para asegurar el más allá. Atreverse a cuestionar la autoridad era correr el riesgo de perder la salvación. Los tiempos cambiaron y las personas empezaron a dudar las promesas del más allá porque el más acá no dejaba de ser apremiante, entonces las autoridades empezaron a prometer seguridad. ¿Qué puede ser más importante que la seguridad?, preguntan ahora las autoridades. Tanto antes como ahora solo una voz se ha atrevido a responder a estas preguntas con lucidez, una voz que hoy más que nunca es imposible ignorar.