“Los cuerpos de las mujeres no son botines de guerra”: reflexiones sobre la violencia sexual en el marco del paro nacional en Colombia
Desde el 28 de abril de 2021 según la Defensoría del Pueblo se han reportado 23 casos de violencia sexual en el marco de la protesta social, perpetrados presuntamente por miembros de la fuerza pública. Dentro de los casos más sonados están: la joven de 17 años en Popayán, quien se suicidó después de hacer pública la agresión sexual por parte de 4 policías. Y la patrullera en Cali que, presuntamente, fue violentada sexualmente por hombres que participaban de la protesta en dicha ciudad.
En el marco de las denuncias por violencia sexual previamente señaladas, de manera reiterada la consigna ha sido: “Los cuerpos de las mujeres no son botines de guerra”. Esta expresión ha alcanzado difusión en diferentes contextos, debido a la convocatoria y promoción de discursos a través de las redes sociales, medios que han servido de vehículo para producir argumentos que terminan siendo repetidos hasta convertirse en expresiones acríticas y ahistóricas. Pero, ¿ qué significa, en el marco del paro nacional, la fuerza de este enunciado que ha tenido eco en redes sociales? Es posible afirmar que significa un avance en el reconocimiento de la violencia sexual hacia las mujeres como práctica de guerra, pero así mismo, puede significar por su enunciación repetitiva, una instrumentalización discursiva que trae como consecuencia la pérdida del carácter político propio de la lectura histórica de la guerra y la violencia hacia las mujeres, la cual es necesaria para la reparación de las víctimas y la memoria colectiva.